martes, 11 de enero de 2011

La alianza entre Hernán Cortés y Tlaxcala

Es muy conocida en la historia de la conquista de México la alianza que los tlaxcaltecas establecieron con los conquistadores españoles para emprender la guerra contra las fuerzas del imperio mexicano. Un poco menos conocido es que los tlaxcaltecas, en un principio, negaron la entrada a los españoles a su territorio y tuvieron grandes batallas contra ellos.

La confederación de Tlaxcala

Tlaxcala no era un pueblo tributario del imperio azteca, era una confederación de varios señoríos que luchaban unidos para defenderse de los ataques de los mexicas. Los señoríos de Tlaxcala eran Tizatlan, Ocotelulco, Tepetícpac y Quiahuixtlan. En los tiempos de la conquista los señores más influyentes eran Maxixcatzin, de Ocotelulco, y Xicoténcatl el viejo, de Tizatlan.

Se cree que los aztecas nunca sometieron a Tlaxcala para que sus guerreros jóvenes tuvieran un enemigo cercano con el cual combatir. Los tlaxcaltecas vivían en continuo estado de guerra y con ciertas privaciones, su territorio estaba rodeado por los aliados o tributarios de los mexicas, no usaban productos como la sal o el algodón, pues estaban impedidos de comerciar con otros pueblos.

La oferta de paz de Hernán Cortés

Cuando los españoles inician el ascenso, de la costa hacia el altiplano central, deciden -a propuesta de sus primeros aliados, los cempoaltecas- pasar por territorio tlaxcalteca para tratar de concertar una alianza en contra de los mexicanos. Cortés envía unos mensajeros cempoaltecas con el encargo de comunicar a los señores de Tlaxcala su deseo de pasar por sus tierras. Les escribe una carta -aunque sabía que no la entenderían- y les envía un regalo -un chapeo (sombrero) de Flandes. Pasan los días y los mensajeros no regresan con la respuesta, entonces, cuando Cortés decide penetrar a tierras de Tlaxcala se le considera como un invasor.

Las batallas entre Hernán Cortés y los tlaxcaltecas 

La propuesta de paz de Hernán Cortés resultaba sospechosa a los tlaxcaltecas, era muy extraño que un extranjero que se presentara en son de paz y con una posible propuesta de alianza contra los mexicanos estuviera acompañado precisamente por algunos señores de los mexicanos. 

Después de una primera batalla de reconocimiento -al parecer primero enviaron a un contingente otomí- las fuerzas al mando de Xicoténcatl el Joven hacen frente a los españoles. Por la superficie del terreno los caballos de Cortés no pueden desempeñarse bien, en tanto que las fuerzas de Tlaxcala atrapan y logran dar muerte a un caballo -la yegua de Morón, un soldado. Al parecer, Xicoténcatl deseaba demostrar que los caballos -los llamaban venados en su idioma- eran sólo animales domésticos, cosa que logró. Esta batalla sucedió el 2 de septiembre de 1519 y se conoce como la batalla de Tzompantzinco.

Tres días después ocurre otra batalla, los tlaxcaltecas han logrado conjuntar un ejército de cincuenta mil guerreros, pero, por diferencias entre los diferentes mandos, no todos combaten, lo cual es una ayuda para los españoles.

La concertación de la paz

Después de esto y ante el fracaso de un intento de ataque sorpresa, los tlaxcaltecas deciden entablar pláticas con Hernán Cortés. Cuando esto ocurre, según la crónica de Bernal Díaz, los españoles están exhaustos y desmoralizados. El senado de Tlaxcala envía una embajada al campamento español y se le invita a entrar en una de las ciudades principales para ser recibido por los máximos dirigentes de la confederación tlaxcalteca.

Días después Hernán Cortés entra a Tizatlan y se pacta la alianza, los señores de Tlaxcala entregan algunas de sus hijas a Hernán Cortés, quien a su vez las entrega como esposas a sus principales capitanes.

Después de esto, Hernán Cortés y un contingente tlaxcalteca inician su camino hacia Tenochtitlán, toman la dirección de Cholula, una ciudad aliada de los mexicanos.

2 comentarios:

  1. Gracias! Esta información me servirá mucho para una exposición que presentaré ante mi clase. Se incluyen detalles difíciles de encontrar. Muy buen blog.

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