martes, 9 de agosto de 2011

La guerra de los pasteles



Se conoce con este nombre al conflicto internacional ocurrido entre México y Francia entre los años de 1838 y 1839. El problema se originó por una serie de  reclamaciones que ciudadanos franceses hacían al gobierno mexicano. Las demandas exigían indemnizaciones por daños sufridos en las propiedades de algunos ciudadanos franceses avecindados en México.
El nombre de "Guerra de los pasteles" proviene de la reclamación de un restaurantero de Tacubaya que exigía indemnización por unos pasteles consumidos, y no pagados, por oficiales del ejército mexicano.
Las exigencias francesas
Desde el año de 1833 el gobierno francés había designado a Antoine Louis Deffaudis para atender sus asuntos en México. Deffaudis se había dedicado a presentar, ante el gobierno de México, todo tipo de reclamaciones de ciudadanos franceses.
Además del monto reclamado –seiscientos mil pesos- Deffaudis exigía el otorgamiento de ventajas comerciales para Francia. En apoyo de sus peticiones arribó a las costas veracruzanas una flota francesa. México aceptó en un principio pagar la indemnización solicitada, pero ante la amenaza de invasión no reconoció los demás puntos exigidos.  
Bloqueo a Veracruz y defensa de Santa Anna
Ante la respuesta del gobierno de negociar hasta que se retirara la flota francesa, el comandante de ésta declaró el bloqueo sobre los puertos mexicanos el 16 de abril de 1838.
Después de siete meses de bloqueo la economía mexicana había empeorado notablemente. Llegaron a Veracruz más embarcaciones francesas y Deffaudis fue reemplazado por el contraalmirante Charles Baudin quien venía con el cargo de ministro plenipotenciario.
En la ciudad de Xalapa se realizaron las pláticas entre Baudin y el ministro de Relaciones Exteriores Luis G. Gonzaga. Después de tres días de negociaciones infructuosas, el 27 de noviembre de 1838 la ciudad de Veracruz fue bombardeada por los franceses.
Ante la magnitud del acontecimiento Antonio López de Santa Anna fue requerido por el gobierno para tomar el mando de la plaza de Veracruz. El 5 de diciembre, en un enfrentamiento con un batallón francés, Santa Anna fue derribado de su caballo por un cañonazo, lo cual le ocasionó la pérdida de una pierna.  
Debido a que el bloqueo comercial afectaba los intereses económicos de otras naciones Inglaterra intervino en las negociaciones. Gracias a la mediación del ministro inglés Packenham se dio la firma de un tratado de paz entre México y Francia el 9 de marzo de 1839. México se comprometió a pagar la cantidad de 600 mil pesos y se le otorgó a Francia el tratamiento de nación más favorecida.
En cuanto al general Santa Anna, su actuación le valió el reconocimiento nacional, recuperó el prestigio perdido en la desastrosa campaña de Texas, se trasladó a la ciudad de México en donde fue recibido como héroe y en poco tiempo volvió a asumir la presidencia de la República una vez más.

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