miércoles, 23 de marzo de 2011

La Época Barroca

Acerca del término "barroco"

No se sabe con exactitud el origen del término "barroco", algunos dicen que proviene del portugués, otros aseguran que de un dialecto de Italia. Al parecer los humanistas del Renacimiento usaban esta palabra para burlarse del modo de razonar, artificioso y pedante, al que recurrían los seguidores de la escolástica, corriente filosófica que pregonaba que Dios es la fuente de toda verdad.

Como la escolástica caía en una falsa erudición -se requería conocer a fondo, casi de memoria, los textos de los Padres de la iglesia-, la palabra "barroco" llegó a ser sinónimo de pensamiento confuso e impreciso y, con el tiempo, tomaría el significado de decadente y de mal gusto.

Durante el siglo XIX el término llegó a designar algo histórico y técnico, aplicado primero a las artes -el arte barroco- y más tarde a un periodo de la historia. Seguramente, quienes vivieron en la Época Barroca jamás escucharon esa palabra.

La Época Barroca en Europa

La Época Barroca está muy relacionada con la lucha que emprendió España para defender al mundo católico de las ideas reformistas que se propagaron por Europa. Esta lucha, conocida como Contrarreforma, marcó de alguna manera al imperio español y lo colocó del lado del conservadurismo y de la intransigencia religiosa.

En un periodo en que ocurría una verdadera revolución del pensamiento, se expandía el comercio y surgían nuevas naciones, el poderoso imperio español cerró sus fronteras a las innovaciones y tuvo como objetivo principal defender la fe y la tradición católicas.

Esta postura -que pudiera parecernos contraria al progreso- así como promovió la exaltación mística de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz, otorgó un gran impulso creador a artes como la arquitectura, la pintura y las letras.

El periodo de esplendor del barroco se sitúa en el siglo XVII, pero comprende también algunos años de los siglos XVI y XVIII. Su auge fue breve en algunas regiones de Europa, aunque en la parte católica, especialmente en España, fue muy intenso y duradero

La Época Barroca en México

España, comprometida a proteger la religión católica, decidió aislar sus reinos americanos de los focos de contaminación protestante que emanaban de Europa. Esta determinación ocasionó que en la Nueva España -en general toda la América española- perdurara la escolástica y que las manifestaciones sociales, culturales y artísticas procedentes de España encontraran un suelo fértil.

Según Irving Leonard, la Nueva España del siglo XVII vio la consolidación de la cultura hispánica en  su forma más ortodoxa de sociedad semifeudal, basada en un sistema latifundista dirigido por un Estado absolutista y una iglesia estricta y, en muchos casos, arbitraria.

Sobre este sustento se fue forjando el carácter de nuestra mexicanidad. Para Jorge Alberto Manrique la máxima consecuencia del siglo barroco que vivió la Nueva España fue el criollismo, es decir, el surgimiento de un sentimiento de identificación con la tierra mexicana.

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